lunes, 29 de marzo de 2010
Una espesa capa blanca llamada niebla.
Anouk aquella noche estaba muy cansada y deseaba tumbarse en su cama de sábanas blancas con flores dibujadas en tonos marrones. Trás los cristales de la ventana de su habitación apenas se miraba nada, solo una espesa capa blanca llamada niebla. Escuchó los pasos de su madre subiendo las escaleras, anouk se apresuró hacia su cama y se tumbó de tal manera que pareciese que llevaba un tiempo dormida; su madre abrió la puerta y susurró: -Dulces sueños Anouk. Sus ojos estaban brillantes y su rostro no parecía estar muy animado. En dos segundos la casa se quedó en silencio y solo se escuchaba fuera el golpear del viento en las contraventanas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)